Di Garda Hotel nace con el alma de un hombre y la inspiración de un lugar. Del otro lado del mundo, en Italia, el Lago di Garda ha sido por siglos un refugio de belleza, historia y serenidad. Ese espíritu cruzó el océano, como la historia de muchas familias, y se arraigó en el corazón de Encarnación, Paraguay.
Di Garda honra la memoria del padre de las fundadoras: un hombre italiano profundamente vinculado al Lago di Garda.
Esta inspiración se convierte en el corazón conceptual de la marca, proyectando un universo visual y verbal que evoque calidez, belleza natural, hospitalidad y elegancia europea.
Desde la marca hasta los detalles gráficos y narrativos, trabajamos una identidad coherente que comunique no solo el lugar, sino también su historia y valores.
Aquí, a orillas del río Paraná, rodeado también de agua, de sol y de pausas necesarias, Di Garda Hotel recrea esa experiencia de calma europea con el calor de la hospitalidad guaraní.
No importa si el agua es de un lago italiano o de un río sudamericano: lo que nos mueve es lo mismo. Ese deseo de flotar un rato, de detener el tiempo, de sentirse a salvo.
Di Garda no es solo un homenaje.
Es un puente entre dos tierras, entre pasado
y presente.
Un lugar donde todo confluye: la memoria,
la naturaleza, el descanso y el buen vivir.